Ahora sí, a estas horas, donde el sueño no me acompaña y donde las ideas son más claras, a estas horas que la imaginación y la realidad son pareja de un mismo juego. A estas horas voy a escribir esta entrada, la que se debería haber escrito hace un mes. Ahora este título si tiene sentido.
A ti, a esa persona que si va a leer estas líneas, a esa persona que se va a reconocer en estos pequeños párrafos. Estas palabras van para ti. A ti, que te conocí en el sitio más inesperado de la red, a ese sitio donde solo nos conduce el aburrimiento y las horas muertas, nos conocimos por casualidad y por casualidad y sin querer hemos establecido un vínculo entre nosotros.
Contigo he compartido risas, y lágrimas, poco a poco nos hemos contado nuestras vidas, nuestros momentos felices y momentos mtristes, nuestras penas y alegrías. Ambos tenemos nuestro pasado que esta ahí, nuestra forma de ser, y esa forma que tenemos cada uno es la que hace que nos pasemos las horas y las horas hablando, contando batallas, locuras, y porque no, nuestros propios miedos y anhelos.
Contigo he viajado por todo el mundo sin salir de la habitación, y tu has visto los rincones de mi tierra, sus fiestas y sobre todo sus dulces, aunque digas que me odias, cada vez que ves esas fotos sonries. Hemos dado la vuelta al mundo y disfrutado del ambiente de los neones de las fiestas, hemos estado en el caribe y en las ruinas del corazón de sierra morenta.
Pero no todo han sido viajes, esos viajes iban acompañados de música de esa pasión tratada como algo común, pero para nosotros esa música es algo más, nos eleva el ánimo, nos revoluciona, nos transporta, la música nos hace sentir nos hace vibrar, hace que volemos aun más alto y que tengamos más ganas. Cada noche descubro nuevos estilos, nuevos acordes y nuevas voces, música que me estremece y me hace vibrar, música que me hace sentir.
Puedo seguir alargando esta entrada, pero en el fondo me perdería, nos conocímos en el lugar más inesperado y ahora cuando el destino quiere compartimos las noches, entre risas, cerveza, fotos y música, no hace falta más, las horas vuelan, y al día siguiente ambos parecemos zombies, pero somos felices. Decir que me importas y que poco a poco vas formando parte de mi y de mi vida, y que una parte de ti ya esta en mí. Las gracias que te puedo dar las puedo resumir en esta frase: Gracias por haberme dejado conocerte. Gracias por estar ahí, gracias por haber llegado a mi vida en momentos grises. Gracias por existir. TQ.
Podría decir más cosas, pero por una vez no soy capaz de decir nada más ... ;)
