Para estar en fechas Navideñas no es el mejor título, no es una Feliz Navidad ni un Ho HO HO, es otra historia, cruda, fea, no mal hablada, pero es una de esas historias que si fuera personificada se le daría de lado y se pasaría de ella.
Esta entrada no deja de ser otro muro en el que pintar con un spray, el que escribir?¿¿? Mis miedos y miserias, lo que no cuento a nadie. Sin embargo es paradójico que lo más privado a la vez este en el sitio más profundo de la red, la vaga idea y risueña de que quizás alguna vez alguien lea esto y escriba abajo esas palabras de ánimo chaval, y de ese consejo mágico que te solucione la vida caiga del cielo. Pero eso es una idea, un sueño tan absurdo como otros cientos.
Me he vuelto más irascible, más solitario, un solitario que busca la compañía de los demás, un fuerte que por dentro es débil, intento dar a los demás una imagen distinta a como me encuentro y a los que me conocen les voy soltando migajas de mis sentimientos, no quiero soltarlo todo, dicen que un amigo de verdad es quien esta para lo bueno y para lo malo, pero hoy en día incluso el más cercano se ve rodeado por problemas y sus historias. Dónde lleva a esto a un principio casi olvidado, el individualismo, luchar solo y salir solo, mantener una cordura, tener la cabeza amueblada, sin embargo todo cuesta. La lucha pasa factura demasiado, quien intenta ayudar lo hace de la mejor manera posible, inconscientemente pido más, pueden dar más o acaso yo es pero demasiado?¿ Creo lo segundo, espero demasiado de todos, que estén al pie del cañón que estén ahí para sacarme, pero no, tienden su mano de la mejor manera o solo dan un grito de ánimo. Esto me lleva a sacar la fuerza que todos tenemos dentro, esas ganas de luchar y seguir adelante, sin embargo he abusado de esas fuerzas, y aya no se por lo que lucho, solo sigo hacía adelante, sin mirar, embistiendo, en una carrera desesperada a un lugar desconocido y del cual tampoco se el camino, paradójico verdad¿? Lo es, darle una explicación lógica a estos sentimientos es un reto.
En mi interior luchan, sueños, amores imposibles, ganas de trabajar y a a la vez ganas de no hacer nada, luchan el todo y la nada, la búsqueda de un futuro mejor y la conformidad. Uno aprende que su peor enemigo, uno mismo, pero en este caso tu enemigo es tu aliado, es quien te acompaña en el camino de la vida, quien te tira al suelo y te levanta con una sonrisa, ese enemigo perderá tu camino y estarás perdido pero a la vez el te dará las fuerzas para que tu lo busques o incluso encuentres uno mejor.
Escribo esto porque el cuerpo me lo estaba pidiendo, son palabras que no transmiten un mensaje de esperanza, ni un canto a la vida, solo quiero que sean el reflejo de mi interior, de mi batalla particular, dónde no hay vencedores ni vencidos, solo un desorden que necesita ser organizado. Siempre recuerdos mi madre decir que hay que recoger os trastos, pues esta vez tendré que hacerle caso, tengo muchos trastos que recoger, pero dentro de mi cabeza
