A las buenas noches en este rincón olvidado de Internet, si esto fuera una ciudad sería parte de esos viejos bloques de pisos del centro, cerrados y quizás tapiados, aunque seguramente en este basto mundo de los blogs alguno siga operativo, pero como no se ve, esto no deja de ser un rincón olvidado de la red, y quizás sea lo mejor, un rincón olvidado donde escribir y desahogarme, en la que me hablo a mi mismo a través de un texto, dónde las cosas no han cambiado, siguen igual que la anterior vez que escribí, pero entrar en eso es entrar en una dinámica peligrosa, y si hay algo delicado ahora es mi integridad mental, si lo he dicho bien, mi mente y salud mental, zarandeada todos los días y a menudo, sujetada por finos hilos a veces y otra por cable de hierro para no romperse, días con más esfuerzo y menos, días dónde se busca consuelo en psicológos de tik tok y cuentas de auto ayuda en redes vendiendo un positivismo alegre, y anotando sus mensajes.
Hay mucho que escribir, quizás sea hora de volver a darle vida a esto a menudo y que sirva como bitácora de vida, de como resolver cosas y exponerme a mi hacía a mi, para buscar algo básico, amor propio y no indeferencia hacía mi mismo, es una idea, le daré vueltas, hay mucho que decir, o no, o lo mismo pasarán los años hasta la próxima publicación para empezar de la misma manera, quizás sea momento de empezar a coger pequeños hábitos.
