Quitando las telarañas de este proyecto ya casi olvidado pero no muerto, vuelvo a darle vida debido al gran hecho que ocurrió anoche, una noche de frío y algo de lluvia, algo que no pasaba en casi un año. Coincidir los 4, los ya conocidos en este blog como señores X, Y, y Z.
Un acto grande y desde luego dio mucho juego y como no generando una montaña de recuerdos. Estos momentos no son los mejores momentos en mi estado de ánimo, tirando a lo bajo por no decir otra cosa, y anoche en las que me sentía asqueado de casi todo veo un whatsapp (si, en este tiempo he pasado a las nuevas tecnologías), vi un mensaje de Y, eso si que es raro en esos momentos de asco me dije porque no salir si no estoy haciendo nada.
Y al acabar el partido de la copa del Rey vinieron X e Y, si que era raro este hecho, estuvimos dando vueltas con el coche esperando a Z, prácticamente aburridos y casi a punto de irnos sonó el teléfono casi a las 1:30 de la madrugada, era el señor Z, y esto era solo el comienzo de la noche. En este tiempo Z anda bastante ocupado ya que le queda poco de vida de soltero, más o menos un mes, como todo buen novio y en estos tiempos asfixiantes hace falta dinero, así que Z tenía una idea, conseguir el brazo hidráulico de una cochera, y en esta caso una que era suya. Para esta misión se hizo cambio de coche por uno de trabajo con dos plazas, en el cual Y y yo íbamos detrás y menudo viaje, jugando con las cosas que había, cubos, tubos de cobre, y demás piezas, era hora de montarla y de hacer el mongolismo. Tras una vuelta en la que se escapaban más gases que palabras, y más golpes que risas al ir sobre un paso de rueda, llegamos a la primera ubicación, la zona de la extracción del brazo.
Contábamos con herramientas, pero sin walkis, todo era improvisado, somos capaces de hacer los mejores planes pensando, pero al ejecutarlos somos lo más chapuceros, así que en vez de walky se uso a usar el whasapp, ante esta situación me quedé fuera pasando frío mientras los tres valientes entraron y desde luego discretos tampoco eran, porque se escuchaban ruidos y demás golpes, a aparte de alguna voz, momentos de tensión después, coches que pasaban y algún transeúnte que pasaba por allí se sacó el tesoro. He de decir que durante la extracción en esta misión me entre 5 minutos (menudo vigilante dejando el puesto), en el cual me quede agarrando la puerta de la cochera mientras Y y Z salían a vigilar a la terraza, un momento largo de tensión, Z estaba aguantando la pieza de la cochera, parecía un costalero. Tras esta operación se monta en el vehículo dicho brazo teníamos tesoro, pero con este grupo siempre hay algo más, en este caso un bote de pintura plástica para fachadas y de los grandes.
Menudo botín, dejamos el brazo en la casa de la awelaaaaaa de Z y de ahí a ver nuestro próximo paso, en este caso experimentar con la pintura, 5 años sin abrir el bote, así que no podíamos estarnos quietos. Se abrió el bote y a removerlo con los tubos de cobre y con una brocha con los pelos más duros que una barra de pan de mercadona al final del día. Tras estar con el no se me ocurre que probar el pincel era brocha en el asfalto haciendo bonitas marcas, cuando escucho:
-Pero que coñooo haces ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Pues lo que hacía era crear una plaza de aparcamiento mini, así que tras eso e intentarlo limpiar con un trapo se obtuvo lo siguiente, una mancha más grande y una nueva misión hacer líneas discontinuas con el bote de pintura. Tras dar una vuelta para buscar ubicación, encontramos una zona en las afueras así que empezó la misión, abrir la puerta trasera tapando la luz y rezar que no se cayera Y, y se empezó a caer chorro a chorro hasta que se escucho otra frase mítica de la noche:
-Un cocheee¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
La respuesta fue la siguiente: Acelera como si fuera lo último que hicieras en tu puñetera vida vidaa¡¡¡¡¡¡¡¡¡
En ese momento Y, que no tenía sujeción tenía el cuerpo metido el acelerón hace que lo saque medio cuerpo y otro frenazo hace que se entre, a todo esto el cubo de pintura se suicidó porque otra cosa no pudo hacer, dejando un bonito rastro. Tras la estampida de rally volvimos al punto de reunión y a cambiar de coche, para ver nuestra obra, un descojone ver el rastro y una gran raya blanca que acababa en un cubo vomitando pintura, no se como estará hoy.
Tras la vuelta de rigor se hizo de nuevo el cambio de coche, y de ahí a la cochera grande de Z, a registrar cosas, y ver vídeos de puente grúa con un Harlem Shake y como no registrando toda la herramienta habida y por haber haciendo de Thor y demás superhéroes, pero como acabar la noche, pues comiendo. De ahí Z cogió el coche de Z, con una ilusión que ni fuera suyo, y en la Repsol compramos pizzas, una bolsa de patatas y una fanta que después se descubrió que llevaba un mes caducada. Ah y una Fhm, aquí escribo y digo que X te lo devolveré, dont worry. Ah en la gasolinera hizo aparición como no podía ser menos la Guardia Cívil , toda historia de este grupo sin la GC no es historia.
Fuimos a la cochera grande a comer esas pizzas, que eran galletas grandes, porque eso ni es pizza ni es nada y con nuestras patatas y a contar historias de lugares abandonados, ciegos en motocicleta e historias para no dormir, para rematar en el registro de la cochera se descubrieron dos coches radio control, así que a jugar con ellos y hacer trompos y piruetas para que acabarán dentro de un microondas entre otras piruetas. Tras esto acabó la historia, y nos dieron casi las 5 de la mañana.
En esta historia hay más cosas:
Como Z cogió un Spray verde para hacer no se que historia que no dio tiempo.
Limpiar el coche de transporte que tenía pintura en el guardabarros trasero, e intentar que no quedara más guarro.
Frase míticas como no soltéis un pedo que jodéis el momento o similar.
Camuflarse Y con un cubo de limpiar y gafas de sol mientras yo usaba su cabeza como batería, a todo esto un coche detrás en el semáforo viendo el espectáculo.
Jugar con herramientas en la cochera grande de Z, preguntar por todo y planear más trastadas.
Y más historias que si todo va bien, los señores X, Y, y Z completen con sus comentarios.

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