Tenia ganas de escribir esta entrada, sobre el famoso buitreo, el que solemos hacer los chicos en las discotecas, queramos o no el que más o el que menos lo ha hecho alguna vez. Y en eso no escondo la mano, ahora no me gusta hacerlo, no creo en ligar en las discotecas ni nada, yo creo que ya voy por otro sitio. El caso es que si uno va a la discoteca y se pone a mirar ve esos especímenes siempre en manada rondando a los grupos de chicas, y los hay de todas las maneras.
Están los maqueados a no poder más, siempre elegantes, los de gym,. más o menos cutres pero siempre luciendo pecho, y si la camiseta es del zara de niños mejor, más ajustados.Hay veces que parecen una percha, sobre todo al no poder mover los brazos, de lo ajustada que va la ropa. Luego tienes los graciosos que quieren ser simpáticos para luego algo más. Pero ahí se quedan muchas veces, como no la mayoría de estos individuos van acompañados de los buitres escoltas, para ver si pillan algo, sobre todo porque los que he dicho son los que llevan la iniciativa. (Yo he de incluirme en este grupo, porque iniciativa poca, y ganas menos). El caso es que todos estos individuos son los que rondan las discotecas, porque muchos van a lo que van, es así y otros no tanto. Hablo de las discotecas porque es el lugar donde más menudo se puede dar este caso, pero que puede ocurrir en cualquier lugar, solteros hay muchos y buitres más todavía, que se consiga algo es otra cosa, y en cualquier chat no son buitres, son tanques en plan acoso y derribo a ver que cae.
Esta introducción más o menos acertada es para contar una anécdota, sobre todo cuando se va un poco sobrio. Al estar en la sierra en un pueblo lejano, voy y me encuentro a 10 más de mi pueblo, fue una situación de decir, ¿pero que haces tu aquí? Tras esto me pongo a hablar con ellos, y me decían presentame a tus amigas, con lo que mi respuesta era, ve tu y lo haces que eres grande. El caso y e aquí lo incomodo, es el estar hablando con la gente que estaba y sentir como mis paisanos mi clavaban la mirada en la espalda. Y digo yo si para una chica es incomodo tener que aguantar a un buitre, yo siendo chico me sentí incomodo por el hecho de saber que tenía a 10 personas analizando mis movimientos.
si salgo para no ver a esta gente y me encuentro con ellos, y encima te analizan, fijos, apoyados donde sea y con el cubata en la mano me dirás la situación, eran como las estatuas de la isla de Pascua, pero con movimientos de brazo, porque mucho movimiento no tienen, eso si al irme vi como dos de ellos acorralaban a una muchacha para hablar, seguro que sobrevivió al buitreo, es una historia más ni pena ni gloria, peor un poco para contar esta anécdota y entender un poco más el buitreo, sobre todo cuando no se participa en él. A este paso en ver d ir de fiesta me voy en plan documental visto lo visto

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