Powered By Blogger

lunes, 13 de febrero de 2012

Exploradores en la noche más fría

Esta entrada  se tendría que haber escrito anoche, pero la pereza y el calor de la cama hizo que la idea se quedara reposando. Era la noche más fría, había vuelto la ola de frío siberiano y en esa noche ocurrió esta pequeña aventura.

En un lugar de la provincia de cuya ubicación quiero acordarme, en la noche más fría, por debajo de los 0 grados, el señor Z y yo nos disponíamos a entrar a una nave industrial abandonada. La verdad que hay que estar locos para hacer eso, pero cuando nos juntamos la razón brilla por su ausencia. Y ahí estábamos en la puerta para entrar. Previamente para entrar en calor nos pedimos unos durum y tras un momento de charla sobre política local y general y el disparate del momento "hamster" (en serio no puedo ver un depósito abierto, es verlo y liarla ). Estábamos listos para entrar al recinto.

Entramos a explorar la nave, lo primero que nos encontramos fue lo que debía de ser parte de las oficinas, papeles por el suelo, algún catálogo de productos de oficina sin abrir, no se, pero siempre están así, me pregunto si alguien les hace caso alguna vez. Restos de facturas y entre todo eso las luces de nuestras linternas se fijaron en lo que parecía una mochila. Era la típica mochila publicitaria de las fiestas de la discoteca, en este caso de Bacardi, Z cogió la mochila y vio que pesaba:
- Que sea dinero, que sea dinero- Es lo único que decía.
Pero no, no era dinero, era un viejo portátil, descuadrado, sin teclas, sin teclado y sin disco duro, así que lo mismo que lo vimos lo tiramos, eso sí previa patada digna de Chuck Norris, (bueno no fue para tanto, de todas formas el portátil estaba sentenciado, no servía ni para dejarlo escondido).

Pasamos por una puerta y llegamos al interior de la nave, el frío era penetrante solo disponíamos de las luces de emergencia y de nuestras linternas, enfocando hacía la oscuridad, en esa oscuridad se apreciaban varios montones, así que no podíamos hacer otra cosa que explorarlos. Trozos de cartón, más catálogos, en este caso de luces, esta claro que poco interés tenían en ellos. Nada destacable restos metálicos, solo había 3 cosas curiosas, una destartalada estantería de madera al fondo, y lo que parecían 3 sillas amontonadas en la pared. Si algo me hace gracia de las exploraciones, es que en todos los sitios hay sillas, absolutamente en todos. Seguíamos con cuidado de no tropezar, has que en uno de los montones encontramos el tesoro de la noche, una pequeña pelota de fútbol. Sí, había una pelota en esa nave, así que a jugar se ha dicho intentando no tropezar con los restos del suelo, pero duramos pocos, estar pendiente de la pelota era garantía de chocarse con algún de los pilares que sostenía la estructura del segundo piso, el cual, evidentemente también exploramos.

El frío nos seguía calando, y la oscuridad seguía ahí, ascendimos por unas escaleras metálicas al segundo piso. Más de lo mismo, oscuridad y luces de emergencia y algún montón de restos varios. la exploración de dichos resultados dio como descubrimiento lo que parecía ser una aire acondicionado distribuido entre los montones. También explorando se descubrieron invitaciones del evento de la inauguración de la nave. Era una alegría, estábamos invitados el evento de inauguración teníamos nuestras invitaciones, solo que llegamos más de 6 años tarde y no había ya nadie. El segundo piso tenia otra pequeña oficina, con menos papeles que la anterior, lo único destacable una agenda de 2007 con fechas de visitas a clientes y demás, poco más de interés, bueno solo una cosa, un cuarto de baño inusualmente limpio. Bajamos a la planta baja y abandonamos nuestra exploración, nocturna, hacía tiempo que no hacía nada de esto, y siempre se agradece estos sinsentidos, hace que nuestros problemas se queden fuera, no es lo más normal y racional pero es nuestra forma de evadirnos y sin hacer daño a nadie. Tras esto Z me dejó en casa y al llegar fui a meterme en el calor de la cama, que menudo día de fresquito pasamos. Esta la historia de una aventura nocturna, sin grandes sobresaltos, pero una aventura de cierto grupo de personajes que hacemos del pueblo y provincia nuestro campo de juego

No hay comentarios:

Publicar un comentario