No es una entrada de física, ni nada relacionado con mecánica, no espereís algo técnico ni espectacular solo decir que esta entrada es el nombre clave que le damos a los extintores.
Y en lo que es una noche de verano/otoño/invierno porque uno no sabe como está la cosa con el tiempo que hace, estábamos X, Z y yo, señor Y esta en nuestros pensamientos, siempre presente en espíritu. Tras una ronda por el pueblo, para ver el ambiente Z, decidió ir a su cochera para coger una sorpresa para pasar la noche. Y esa sorpresa eran dos aceleradores de partículas uno previamente usado por Z y X unos días antes, el objetivo era acercarnos al puente y utilizarlo. Y en eso estamos previamente atentos a los ojos vigilantes de un nuevo enemigo los Milky boys, siempre vigilando si Z va a su cochera, parece que no tienen otra cosa mejor que hacer. Con los aceleradores en nuestro poder nos fuimos al camino del puente, un lugar asfaltado pero que luego son piedras como el tamaño de un 600.
Al llegar a la zona Z quiso dejar el coche en posición de huida si venían nuestros queridos amigos de la GC, siempre hagamos lo que hagamos están por rondamos nosotros. Mientras Z hacía la maniobra le dio por subir el coche marcha atras en la pequeña cuesta, una cuesta de tierra y pequeñas piedras y menudo concierto de rock and roll se marcó al acelerar marcha atrás y sonar tantas piedras, creíamos que alguíen tenía una ametralladora, cuerpo a tierra, gritaba. El caso es que el coche se quedó en mitad de dicha cuesta, aunque en mi lado la verdad que las vistas no eran agradables, aparcamos debajo del peñón de Gibraltar, pedazo de piedra, así que se quito el freno de mano y bajamos la rampa, porque menuda piedra, esta la reclaman los ingleses si se aburren. Tras esto cogimos los aceleradores y subimos la pequeña cuesta a pie y a oscuras, sin saber lo que pisamos, con tropezones, algún resbalón, pero con los aceleradores en las manos. Nos ponemos en posición y como siempre señor X, alías el kamikaze de la campiña es el voluntario ofrecido para la jugarreta, me pide qe haga fotos, es un momento para inmortalizar, tras alguna de prueba para enfocar y demás, se decide hacer la primera aceleración, preparados listos ...... se hace la foto y..... no va. El acelerador no va, era el que habían usado unos días antes y sorpresa, no tenía presión. Z se subió para comprobarlo no sin antes algún resbalon, con decir que en una foto sale borroso de los resbalones que se daba. Así que por esa depresión o mejor dicho posible opción que sucediera se sacó el segundo, brillante y reluciente preparado con su anilla.
Se le quitó la anilla, la emoción es respiraba en el ambiente, como siempre preparado para la foto, para el momento épico, uno dos, la cuenta atrás estaba lista, llega el momento cumbre ... y tampoco va el acelerador, no tenía presión estaba vacío. Otro chasco y se monto una conversación surrealista entre X y Z por no haberse fijado en los acelaradores. Tras estos chascos decídimos devolver los cacharros a la cochera, y en ese momento, Z tenía una idea. Volvimos a la cochera, se dejaron mientras estábamos pendientes de los milky boys, esos vecinos chivatos. Cuando desde la cochera Z llama a X, avisaba, salía con otro acelerador. Mientras nos pensamos donde íbamos decidimos hacerlo a la ermita, y allí fuimos a la aventura, en un camino in transitado no había nadie, solo una furgoneta de empresa con una más que posible pareja haciendo de las suyas, angelicos, mal sitio y lugar habían cogido. Estando en lo más alto descargamos el acelerador.
Como siempre me toco hacer las fotos preparatorias, el momento se acercaba, seguíamos el mismo orden y Z estaba preparado, 3, 2 1 y fotazooooo XD y como no partículas sueltas, convertimos el recinto en el pequeño Londres, solo nos faltaba el good save the queen. Tras hacerlo X, le toco a Z cambiando la dirección y a soltar el chorro, soltó dicho chorro y su respectiva foto fue mítica, no sabía si estaba con el acelerador o era Fernando Alonso celebrando algo, parecía una botella. Y como no por una vez me tocó a mi. Hacía una eternidad que no cogía ninguno y mira que les tengo ganas, en esos momentos se me nublo la razón, el sentido común se fue de cañas, y cual normando enfurecido ni siquiera me acuerdo que fue lo que grite que descargue el acelerador, nieve para todos y para la pareja que decidió irse tras esas voces que dí y mientras íbamos hacía abajo, habiendo creado un pequeño microclima de Londres.
De vuelta a la cochera dejamos el acelerador y empezamos a hablar un poco, apunto de irnos pasaron ellos, nuestros queridos amigos, nuestras estrellas invitadas en cada aventura, si, señores era la pareja de la GC, el caso es que nos vio y siguieron adelante, arrancamos viendo que no daban la vuelta o eso pensábamos, al pasar la rotonda de la entrada X dijo la temida frase:
-Los tenemos detrás y con las luces puestas.
Si, iban detrás nuestra y nos pararon, eramos sospechosos de ser posibles ladrones, vamos que no salimos de una para meternos en otra, y allí estábamos, parados en el paseo por la Gc, y aguantando las preguntas de si eramos del pueblo y que hacíamos, eso fue un momento de tensión. Ya que Z tardó en decir que fuimos a dejar las herramientas, un poco más y lo hacemos nosotros, que minuto más largo, tras comprobar la Gc quienes eramos y contarle Z un poco la historia de la cochera, nos dejaron pero nos quedamos con la cosilla en el cuerpo de decir, que habíamos hecho que cada vez que salimos los encontramos XD. De ahí cada uno a su casa, pero no deja de ser otra historia de aventuras, locuras y porque no decirlo, con semi-persecución de la guardia cívil.

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