Ayer mirando entro documentos que tenía en este ordenador encontré un viejo documento que era un pequeño relato militar. Habla y haciendo una sinopsis de los momentos previos a entrar en combate. Lo encontré y me apetecía compartirlo. No sé si subiré algún otro en un futuro pero por ahora de este si tenía ganas de hacerlo:
Los escombros de la última explosión habían caído cerca de donde estaban, sentía en el casco las pequeñas piedras de sepa dios que cosa. Estaba apoyado en la pared sentado, en silencio, veía como el polvo de iba esfumando y de nuevo se podían ver los edificios de la calle y el fuego proveniente del coche. De fondo se escuchaban murmullos en la radio del oficial. Él era el único que parecía estar tranquilo.
Otra explosión cerca y otra nube de polvo, oía sobre mi cabeza el vuelo de los helicópteros, mientras seguía apegado a la pared agarrando mi rifle, no podía soltarlo. De fondo se oían vomitar las armas de fuego, disparos secos, ametralladoras, un sin fin de ruidos de fondo y voces lejanas. sigo mirando al oficial y habla con el segundo, otra persona que no pestañea, miro detrás de mi y mi compañero esta temblando. es la primera misión que tiene seria y tiene miedo, tiembla y su arma se le ve bailar en las manos. Sus brazos tiemblan, al igual que sus piernas, intento mirar a sus ojos pero sus gafas están un poco empañadas. Tiene miedo y mucho.
Sigo apoyado y miro a los demás todos quietos, los disparos siguen de fondo, pero empiezan a oírse voces, intento escuchar pero no las entiendo, otro helicóptero sobre nuestras cabezas. Me duele el pecho y la boca del estómago me aprieta, me veo las manos no estoy tranquilo, mi rifle también vibra.
En estos momentos no dejo de pensar en mi familia, amigos y ella, sobre todo ella, me muerdo el labio pensando en ella, quiero irme de aquí. las voces se oyen un poco más alto. Estoy en mis pensamientos y agarro mi rifle como si fuera ella, poro no lo es. No se que hago aquí, tan lejos, en un lugar lejos de la mano de dios. El oficial ya no esta con su radio y tiene otra posición. El segundo alza el puño y miro, nos juntamos un poco más. El novato sigue temblando.
Más explosiones, más humo, y ahora gritos. Gritos de dolor. No quiero saber que le ha pasado al que grita, no quiero verlo, rezo por no estar como él. Las voces siguen, los gritos, cada vez más cerca, el oficial da una orden. Quitamos los seguros de las armas.
Las voces suenan más alto, no las entiendo, no son de los nuestros, empiezo a sudar, un sudor frío recorre mi frente, el corazón me duele, late muy fuerte, mi compañero parece más tranquilo. Las voces las siento al otro lado de la pared. Están ahí.
El oficial da la orden y salimos hacia el exterior ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario