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lunes, 1 de agosto de 2011

El guerrero nº 13




Sinopsis:
Cuenta la historia de Ibn Fahdlan, un joven expulsado de su tierra natal. Reducido al nomadismo, el paria conoce a un grupo de guerreros noruegos que le obligan a unirse a ellos cuando les toca luchar contra unas criaturas misteriosas que, según cuenta una leyenda, se alimentan de todo ser viviente que encuentran en su camino. Rodeado de enemigos feroces y temibles, Ibn Fahdlan tendrá que superar sus miedos más profundos y participar en la lucha contra estos esquivos invasores, que surgen de lo más denso de la niebla en medio de la oscuridad de la noche.


Bueno tras esta introducción tan peliculera pues NO voy a hablar sobre esta película, si alguien estaba pensando en que de repente hablaría sobre esta película, lo que me parece y demás se equivoca, ni siquiera he visto esta película, es de esas cosas que digo, lo de ver más cine, pero siempre me cuesta ponerme unas 2 horas o menos sentado en el mismo sitio viendo una peli, no soy cinefilo de ir siempre al cine, y en casa tampoco, supongo que es por mi manía a no hacerle caso a lo que sale en televisión.

Pero este no es el tema sobre esta entrada, no hablo de cine. Juego con el título de esta película, por una razón muy sencilla. He pasado el fin de semana con los amigos en la parcela que tiene uno de ellos en su pueblo, y eramos 13 personas, solo había un impar. YO.  Creo que con eso digo todo, todos parejas menos el que aquí escribe, he de reconocer que durante gran parte del tiempo pasado hubo 5 personas más (agregados) pero cuando se fueron volví a mi realidad. Puedo contar decenas de anécdotas de lo que he pasado por allí lo que me he reído y demás, pero el tema es otro. Hoy domingo tras una cortisima noche ( es lo que tiene acostarse a las 7 de la mañana), comer un poco y estar aperado cogí un momento para poder recuperar fuerzas, (así se llama a quitarse la pereza ahora). me he despejado he echado un trago pequeño y al salir me cuento con la visión. esa visión que ves durante un segundo y te deja marcado un poco y te hace dudar, mis 12 "compañeros" en la piscina. Cada oveja con su pareja y me veo yo de pie, con la camiseta puesta y la copa en la mano, no había dado un trago y esa visión ha hecho que me siente a mirar el panorama y quedarme callado.
Cada pareja estaba junta, o hablaban unos con otros, pero siempre juntos, y yo sentado en la silla, es de esas cosas que me choca cuando me junto con los amigos, una imagen muy agradable pero en este caso no para este espectador. Sinceramente aunque el ambiente fuera muy bueno me han dado ganas de irme, ¿que pinto yo ahí?. Esa ha sido mi pregunta mientras miraba, y no decía nada, solo sentaba y miraba, lo más sencillos es coger y decir "al agua pato", pero el pato quería estar en tierra. Me sentía fuera de sitio, había muestras de cariño, parejas felices y yo sin tener a nadie. Durante esos minutos de pensamiento, aparte de la idea de irme me viene la idea de no juntarme más con ellos para las fiestas de ese estilo, y si lo hago inseparablemente llevarme mi coche, estar un rato e irme. Da igual si es por ahí, a la vuelta de la esquina o durmiendo en casa. es una reacción infantil, o una reacción muy inmadura depende como se mire,  pero es una situación que no me gusta, todas las parejas tienen su momento, pero cuando en mi caso, en esta lista eres el número impar con quien hablas¿? ¿?Con el perro que hay en la parcela¿? ?¿Andar por los montes cual ermitaño¿?. No tengo opción, solo esperar a que pase el tiempo e irme, en esos momentos suelo estar callado, no tengo nada que decir, solo observo y sigo con mis paranoias. El porque no tengo pareja es un tema que no viene a cuento ahora, aunque como me dice cierta seguidora mucho depende de mí, ya que podría hacer más en vez de auto-lamentarme a veces.

En esos momentos de ensimismamiento uno me ha dicho:
- Tírate al agua en vez de estar ahí.

Esa frase me ha hecho reaccionar un poco, aunque estén en parejas y demás es triste y también tonto estar apartado del grupo. He cogido y me he tirado al agua, me ha dejado nuevo y bueno en ese momento he olvidado mi calentamiento, me he puesto al lado de uno y recordar las coñas de la mañana, así hasta por fin para mi la bendita hora de irme, lo he pasado bien pero estas cosas me pueden un poco. Esta es una de mis paranoias más comunes, que por primera vez transmito a este blog, como dije al principio es para desahogarme.

La vuelta a casa ha sido tranquila, y he vuelto con una pareja de amigos. Hace gracia la historia porque al ser el impar, yo era el comodín me podía acoplar con cualquiera, a unos les venía bien y a otros no, aunque más que comodín es la sensación de trasto o la abuela que hay que cuidar, cada vez con uno. En el coche he ido bien, todo hay que decirlo, en el asiento de atrás viendo a los coches que vuelven en la operación retorno hacia Madrid, sin pensar y solo viendo matrículas y coches, mientas mis amigos, bueno, la pareja que iba delante, hablando entre ellos, compartiendo sus cosas, y también dándose alguna caricia, me han dado envidia sana, no por el hecho de decir que bien se ven, sino por el hecho de tenerse el uno al otro.

Toda esta idea es la que me ha ido rondando por la cabeza y la que me ha hecho escribir esta entrada, es una idea que he de desarrollar más, desahogarme más a fondo, pero no es el momento. Solo son observaciones del Guerrero nº 13 de un grupo campestre, que un día, le gustaría seguir siendo el 13, pero acompañado de 14.

PAra acabar y para darle un poco de gracia al artículo incluyo el trailer de la película:


P.D y como anécdotas:
1- Como lo hacen los americanos para hacer el fuego eso que parece nubes y no se derritan, en el caso en el campo no hemos hecho nubes, sino nubarrones.
2- Camela y toda música de gitaneo y tecno-rumba son considerados a partir de hoy música de casetas de vinos en la feria

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